Yo, Vagi Destroyer, invoco mi furor uterino para dirigir esta carta a Cristina López Schlichting.
Homófoba Cristina:
Te dirijo esta carta destroyer para expresar mi estupor ante las últimas declaraciones que has escupido desde la silla ubicada en la emisora en la que sientas tu culo gordo. No las voy a reproducir aquí porque no quiero ensuciar este espacio con tu incontinencia verbal. Quien quiera saber qué perlas marranas han salido de tu boquita que pinche aquí y lo lea. Quien ya sepa de qué pie cojeas se imaginará por dónde van tus tiros.
Cristina, deberías acudir a la manifestación del orgullo gay para hablar con conocimiento de causa: mira, entre ese millón y medio de personas te habrías encontrado, si hubieses ido, con gays, lesbianas, bisexuales, heterosexuales, familias con sus hijos pequeños y sin hijos, habrías visto colores, cuerpos y espectáculo, habrías bailado y te habrías contagiado de lo que tanto te falta: respeto, tolerancia y amor por el prójimo. Porque en esa fiesta la gente se abre de mente, no de piernas querida. Te habrías contagiado de todo eso pero nadie te habría contagiado “la homosexualidad”: no es una enfermedad ni una ideología Cristina, como tampoco lo es la “heterosexualidad”.
Que precisamente tú digas que esa fiesta es algo hortera y ordinario suena a chiste y de los malos. ¿Te has mirado al espejo o te has escuchado alguna vez cuando has terminado tu programa? Hazlo, seguro que encontrarás un nuevo significado a las palabras “hortera” y “ordinario”. Si te apetece y tienes estómago puedes hacer este ejercicio que te recomiendo acompañada de tu compañero radiofónico de la mañana.
Ya sé Schlichting que a ti te gustan más las manifestaciones que piden limitar derechos, que prefieres los cuerpos cubiertos de los pies a la cabeza a los torsos desnudos, las sotanas a los bikinis, los pantalones cortos o la ropa interior, el negro a los colores del arco iris. Pero chica, de ahí a calificar de hortera y ordinario todo aquello que no va contigo… Adán y Eva debían ser muy horteras, ordinarios, sórdidos y promiscuos según tu criterio… Eres tan incorrecta en todo lo que dices Cristina… Incorrecta, con mal gusto, sórdida y pecaminosa:
- Incorrecta porque te falta vocabulario para dirigirte con respeto a los oyentes desde una emisora como la de los obispos;
- Con mal gusto porque no hay más que verte en los diferentes programas a los que vas a escupir tu intolerancia y tu sectarismo, embutida en trajes que en cualquier momento ceden y te dejan con la “chicha” al aire como a esos a los que tanto criticas;
- Sórdida porque es ponerte un cuerpo semidesnudo ante los ojos y lo único que puedes verbalizar es “promiscuidad”;
- Pecaminosa porque escupes demasiado odio hacia tus hermanos ante los ojos de Dios y desde la que se supone que es la radio de sus representantes en este mundo.
El orgullo gay no es una fiesta paleta de carnaval querida: es una fiesta por la alegría, la libertad, el respeto y la tolerancia en la que tienen cabida todos, con independencia de su sexo y su orientación sexual. Folla y deja follar Cristina, ama y deja amar, abre tu mente y descubrirás lo que disfruta la gente de la vida.

