Yo de pequeña quería ser monja. Sí, quería serlo. Todos los días iba a misa y le rogaba al cura para que me dejera ser monagilla, pues en aquellos tiempos no se estilaba.
El caso es que pasaron los años y cuando por circunstancias casuales - que ya explicaré en otra ocasión - descubrí el placer de la maldad, mi vida se encaminó hacia otros derroteros. Fui, soy y seré mala. Esa es la gran verdad, porque disfruto de la maldad. Mis hermanas comparten conmigo el gen maléfico pero su penosa dependencia al "qué dirán" les impide reconocerlo públicamente. Soy mala ¿y? Mis maldades siempre son bien dirigidas y nadie debe temerme salvo que se interponga en mi camino. Como mis hermanas, que llevan años disputándose la herencia de papá.
Mis buenas relaciones con la iglesia durante mi más tierna infancia crearon un lazo invisible pero poderoso entre yo y el más allá. Él siempre me vigila y a veces intenta castigarme por mis pequeñas travesuras que, a fin de cuentas, no hacen daño a nadie. Yo llevo años negándole, rechazándole...yo no creo en Él, pero a veces quiero hacérmelo pasar mal para que me una a su secta. Y eso que soy devota de la virgen de Regla, del Rocío, la Macarena...y tengo una casa en Sevilla para ver las procesiones todos los años y cantarle una saeta a La Guapa. pero ni así me deja. Que no nos oiga nadie pero Dios me persigue. Es un pesado.
Esta noche me ha enviado un terremoto.Os cuento:
Estoy pasando unos días de asueto en Galicia con un empresario gallego que se mueve en el mundo de las concesionaras de coches de lujo. Tiene una casa fantástica con piscina interior y un servicio de 10 criados a mi entera disposición. Allí, en la Galicia rural, damos grandes paseos viendo el pintoresco paisaje que se aparece ante nuestros ojos y desconecto del barullo de las grandes capitales que frecuento en mi día a día. ¡Qué curiosos son los atuendos de los aldeanos de estos lugares! He de reconocer que me ha supuesto una gran contradición que Amancio Ortega provenga de estas tierras tan pizpiretas. El caso es que a eso de las 7 de la mañana, mientras dormía con mi "souvenir" en un colchón Lo mónaco de siete capas de latex comprado en la tele tienda (que es lo más cool hoy en día) la tierra tembló. ¡Creí morir! Menos mal que él es grande y me pude acurrucar bajo sus brazos para soportar tamaña convulsión. Aún sigo desencajada. Tuve que acudir de inmediato - cuando pasaron esos siete segundos interminables - a mi pastillero de Hermés para buscar un tranxilium 50 y evitar que el corazón me saliera despedido por la boca. Este suceso me recordó que siempre hay que viajar con un pastillero Hermés, aunque una vaya al rural. Yo no estaba preparada para aquello. No llevaba conmigo mi kit de emergencia para subsanar la cara de mis noches de juerga. Sólo he podido usar mi maquillaje habitual y todavía se me nota el susto en la cara. Qué pensará él, dios mío, sí dios, que tan mal me quieres. Esto se avisa, más que nada, para llevarme las cremas que mueven los tejidos y disimulan de tu rostro cualquier gesto digno se der escondido.
Mi cara hoy es pésima, no sé que hacer con ella. Tengo el susto incrustado en mi gesto facial. Y si aparece algún paparazzi? Sin duda negociaría con él un desnudo en condiciones con tal de que no se publicaran esas fotos. Estoy destrozada. Para colmo mi terapeuta está inoperativa (le acaban de hacer un lifting) y no sé a quien acudir....Qué situaciones tan adversas me manda el señor...


Sin duda, te recomiendo que vuelvas al redil, yo si quieres te puedo enseñar el camino ya que de pequeña también quise ser monja, hasta que llegue a la ciudad santa, y me metí en una secta liderada por una maléfica con unos poderes extraordinarios que no me dejaban ver el camino correcto, fijate.
Pero creo que podemos hacerlo juntas, podemos salir de ahi, podemos volver...
Eso, o volver con pipi calzaslargas que seguro que te está esperando con los brazos abiertos, y no te lleva por esas tierras de brujas en las que pasan cosas muy raras...un terremoto¡ por favor...habrase visto¡...
Tangi, me gustaron tus letras, ademas de entretenerme, me hicieron fantasear con que en realidad existes...snif...
Kika, dijimos que no volveríamos a hablar de la herencia de papá, pero como te empeñas, tendré que contar la verdad de esa historia. En cuanto a lo del terremoto, seguro que tenías a 10 maromos en la cama, porque eres puta y lo sabes, habrás montado una escandalera que se habrán enterado todos nuestros vecinos exclusivo de nuestro barrio de lujo, y ahora tienes que justificarte. Y sí, es cierto, esta perra quería ser monja: y sabéis por qué? porque cuando era pequeña vio aquella película de Almodóvar en la que tenía a unas monjas de protagonistas, y ella quería ser como esas monjas. Menudas eran... Así ha salido esta...
No pareces ser mala, Kika. Creo que te tengo ubicada....
Anika, ¿cual es la ciudad santa?
-Rapid-
Pensando, pensando...
Ciudades santas en España no hay muchas.
42.52 N 8.33 O
¿Me equivoco?
- Rapid -