Mis hermanas se van de boda este fin de semana. Vaya par de zorras. No he sido invitada y sé muy bien el motivo: Kika está detrás de todo. Me tiene tanta envidia que hace lo que sea para que no coincidamos en ninguna celebración fuera del círculo familiar. Esta vez no ha realizado ninguna artimaña para que Odamae también se quede fuera de la invitación y ha permitido que vaya porque sabe que con su sobrepeso no podrá eclipsarla socialmente, aunque físicamente no hay duda que la eclipsará cada vez que se ponga delante de ella. Sinceramente, me da igual esa boda. Casi prefiero no haber sido invitada para no contemplar el ridículo que seguramente harán mis dos hermanas, la mayor y la pequeña. Una, intentando quitarle protagonismo a la novia y ligando con su recién estrenado esposo; la otra, emborrachándose, llamando la atención y ligándose a todos los hombres invitados al convite. Además, con los kilos que ha cogido Odamae irán dos, pero ocuparán el sitio de tres, y con la abstinencia que han estado practicando con el régimen de Franco, eso va a convertirse en una auténtica orgía.
Kika lleva toda la semana histérica, buscando el vestido y confeccionándole a Odamae uno a medida. Os puedo adelantar que las dos van vestidas como auténticas mamarrachas. Un motivo más para agradecer el no estar invitada. Yo aprovecharé y me quedaré en casa, dándome un baño de espuma y relajándome mientras esas dos perras hacen de las suyas y vuelven a dejar el apellido familiar en la peor de las situaciones.
Hace unos días vi en televisión a un mago capaz de cambiar de ropa a su ayudante en cuestión de un segundo. Estoy convencida de que Kika habría removido Roma con Santiago para contratar los servicios de este mago, llevárselo a la boda y aparecer, entre plato y plato, con un vestido diferente. Pero se va a aguantar porque no le diré nada a esta mujer maléfica y envidiosa. Con lo que lleva puesto no dejará indiferente a nadie, eso seguro, y Odamae... suerte tendrá si consigue mantener el vestido sin ninguna rotura: me la estoy imaginando, comiendo como una obsesa, poniéndose más obesa, reventando las costuras y quedándose semidesnuda, como aquel pobre doctor que se transformaba en un monstruo verde... Hulk, eso es, Hulk. Odamae Hulk y Kika la pija hortera juntas de nuevo en una boda de alto copete, comiéndoselo y bebiéndoselo todo, persiguiendo a todo bicho viviente con algo entre las piernas y encerrándose en el baño para hacer de las suyas... Me lo estoy imaginando y casi siento pena por no poder presenciarlo... Bueno, quizás pueda conseguir un reportaje gráfico... Debería hablar con Vagi, a lo mejor ella puede hacer algo a este respecto y darnos una buena exclusiva este viernes...