Es increible ver como a veces la familia es lo peor, peor incluso que la gente de afuera. Kika, en el anterior capitulo, hizo unas declaraciones sobre mi persona y ya va siendo hora de desenmascararla y decir de una vez por todas la verdad.
En nuestra infancia sufrimos el hambre en nuestros propios cuerpos por culpa de esa insensata de Kika: su forma de comer a aquella temprana edad no era nada normal, ella no comía, devoraba, engullía, hasta tal punto que nuestra madre tenía que esconder la comida en las alacenas de la cocina y bajo llave. El chocolate y cualquier tipo de pastelería era la perdición de Kika, no tenía límite, acaba con todo: que digo acababa, arrasaba económicamente, era una ruina para mis padres, Tangi y yo íbamos siempre vestidas como pordioseras, pues el presupuesto económico de mis padres se agotaba en comida para Kika. Si, crecimos con ese trauma, aunque a la vez ahora que han pasado años se lo agradecemos pues hemos crecido con un buen cuerpo, por no decir tipito guapo claro, excepto ella...
La situación se fue complicando mucho: Kika había hecho un duplicado de las llaves de alacena de la cocina y entraba por las noches a saquear todo cuanto había en su camino.
Lo del colegio fue lo más humillante para toda la familia: por la merienda que tenían los otros niños ella ofrecía su cuerpo a cambio. Cuando mis padres se enteraron de ello después de que nos avisase el jefe de estudios, la metieron en un internado, donde alguien pudiese controlarla pues la situación ya se había escapado de nuestro control, pero poco duró allí pues acababa con todas las existencias habidas y por haber y eso suponía un gran desembolso económico para el internado, que apunto estuvo de quebrar por su culpa.
Mis padres tuvieron que ir a por ella y traerla de nuevo a casa, fue a un endocrino para que tomara cartas en el asunto: ya entonces pesaba 120kgs, pero con la dieta que le proporcionó el endocrino y con mucho sacrificio empezó a bajar de peso: sus primeros 5kgs, después otros 5kgs más, 10 kgs, 20kgs, etc......cuando realmente lo había conseguido, nadie daba crédito de su logro. Mi hermana Tangina y yo nos pusimos muy contentas pues había logrado bajar mucho peso, y como recompensa organizamos una fiesta en casa para celebrarlo, fue increíble esa fiesta todo el barrio vino a celebrarlo!! Maldita sea el día que se nos ocurrió la idea, después de esa fiesta donde Kika dio rienda suelta a su imaginación y a su paladar, Kika a los pocos días volvió a perder el control de su dieta, y empezó a ganar peso y más peso: el efecto rebote que tuvo fue tan drástico que ganó el doble de peso de lo que antes tenía: actualmente sus 210 kgrms nos preocupan mucho, tememos por su salud, ha tenido que reforzar su cama y duerme sentada, pues acostada no puede respirar. Anteayer me he enterado que ya ha pedido cita al cirujano para que le pongan un balón gástrico.
La operación tendrá lugar la semana que viene: yo sé que ella no quería que os enterarais pero si veis que no escribe durante un tiempo es con motivo de su recuperación, y desde aquí aprovecho para enviarle muchos besos y ánimos estaremos en el hospital contigo la semana que viene Kika.


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